Informe parlamentario n.º 37 del 15 de octubre de 2025
Un crash programado según el Senado
Los senadores hablan de «peligro mortal» para describir el estado de la industria del automóvil francesa. Su informe recoge 18 medidas de urgencia destinadas a frenar una espiral negativa: caída de ventas, márgenes bajo presión y transición energética mal calibrada. En el hemiciclo, el tono contrasta con los discursos tranquilizadores que había mantenido el ejecutivo hasta ahora.
El diagnóstico coincide con las señales que llevan meses lanzando los fabricantes, ya sometidos a presión por los escándalos de contaminación que analizamos en el caso Dieselgate 2025. La diferencia es que esta vez la crisis es macroeconómica y afecta a todo el mercado interior.
Un mercado estructuralmente por debajo de su potencial
600 000 coches menos de lo esperado cada año
Antes de la crisis sanitaria, Francia vendía 2,1 millones de vehículos nuevos al año. Desde entonces, la curva no remonta: apenas 1,5 millones de matriculaciones, lo que supone una pérdida duradera de 600 000 unidades. La recaudación del IVA se evapora y, sobre todo, el parque envejece de forma preocupante.
La edad media de los coches ha pasado de 8 a 12 años. Esta diferencia compromete los objetivos climáticos, ya que estos vehículos más antiguos emiten más CO₂ y NOx. Dicho de otro modo, sin una renovación masiva es imposible «verdear» el parque de cara a 2030.
Un esfuerzo económico insostenible para las familias
Precios de vehículos nuevos un 24 % más caros
Entre 2020 y 2024, el precio medio de un vehículo nuevo se ha disparado un 24 %. Con un modelo equivalente, la compra pesa mucho más en el presupuesto familiar. El impuesto ecológico, los equipos de seguridad obligatorios y el giro hacia lo eléctrico explican este salto de precios.
Los senadores citan el ejemplo de los utilitarios urbanos híbridos. El nuevo Clio presentado en nuestro dossier Clio 6 ilustra bien esta inflación apenas contenida por el fabricante. Muchas familias prefieren ahora conservar su vehículo o pasarse al mercado de ocasión, lo que amplifica el envejecimiento del parque.
Una transición considerada demasiado rápida para el tejido industrial
La hoja de ruta del 100 % eléctrico, en entredicho
Los senadores cuestionan la «marcha forzada» hacia lo eléctrico impuesta desde Bruselas. Piden revisar la prohibición de los motores de combustión nuevos prevista para 2035. En su opinión, el aparato productivo francés no está preparado, ya que las inversiones colosales que se requieren difícilmente encajan con un mercado que se contrae.
También advierten del riesgo de dependencia de las baterías importadas de Asia. Sin un desarrollo de la cadena de suministro local, las fábricas nacionales podrían convertirse en simples plantas de montaje, fragilizando la soberanía industrial.
Una cuestión de soberanía productiva
350 000 empleos amenazados
El sector del automóvil emplea a más de 350 000 personas en Francia, sin contar a los proveedores. Tras dos décadas de deslocalizaciones, los centros de producción que quedan deben ahora absorber la transición energética mientras resisten la competencia asiática. Los senadores quieren evitar un escenario comparable a los problemas de la motorización PureTech, donde la falta de visión industrial salió muy cara.
El informe propone proteger temporalmente el mercado europeo para impedir una competencia considerada desleal, especialmente en los modelos eléctricos de entrada de gama importados de China.
Aranceles, contenido local y apoyo a los vehículos pequeños
18 medidas de urgencia sobre la mesa
Entre las recomendaciones principales: establecer aranceles selectivos, exigir un contenido local mínimo para todo vehículo vendido en la Unión y aplazar el plazo del 100 % eléctrico para dar tiempo a los fabricantes a invertir.
Los senadores también instan al Estado a apoyar la producción de vehículos pequeños asequibles y a acelerar las inversiones en la cadena de la batería. El objetivo: reducir la dependencia de China y dar más margen a los fabricantes nacionales para financiar sus plantas.
Queda por ver si estas advertencias se traducirán en decisiones concretas. Sin una respuesta rápida, el informe predice un «crash programado» que dejaría a Europa sin campeones del automóvil justo cuando América y Asia aceleran.
¿Por qué las ventas siguen bloqueadas en 1,5 millones de matriculaciones?
¿Pueden las 18 medidas propuestas aplicarse con rapidez?
¿Aplazar el todo eléctrico pone en riesgo los objetivos climáticos?

Experto en automoción




