Fin del dogma eléctrico
El cambio de chaqueta de Antonio Filosa
¿Creías que el diésel estaba enterrado? Stellantis acaba de resucitar lo que Carlos Tavares había condenado. Peugeot 308, Citroën C4, DS4: el BlueHDi vuelve al catálogo. Un giro de 180° que pone en entredicho la credibilidad del grupo frente a las normas de CO2 europeas.
Desde la marcha de Tavares en noviembre de 2025, la nueva dirección rompe con el dogma eléctrico. Antonio Filosa reactiva el V8 Hemi en Estados Unidos, abandona la conducción autónoma y sacrifica los márgenes para recuperar cuota de mercado. El objetivo: vender los coches que los clientes compran, no los que Bruselas impone.
El diésel regresa de forma discreta desde finales de 2025. Primero en los monovolúmenes compactos (Berlingo, Rifter, Combo) con un motor de 100 CV. Después, la avalancha: DS7, Alfa Romeo Tonale, Giulia, Stelvio... y ahora los compactos familiares.
La lista completa
Los modelos Stellantis afectados (oficial febrero 2026)
- Compactos: Peugeot 308, Citroën C4, Opel Astra, DS4 (motor 1.5 BlueHDi previsto en el configurador).
- Monovolúmenes/utilitarios: Berlingo, Rifter, Combo, Traveller, SpaceTourer, Opel Vivaro, Fiat Qubo L.
- SUV Premium: DS7, Alfa Romeo Tonale, Giulia, Stelvio (versiones diésel mantenidas).
El 308 renovado de 2026 confirma el diésel: 1.5 BlueHDi 130 CV con caja automática de 8 velocidades, junto al híbrido enchufable y al eléctrico.
Riesgo de multas europeas
La trampa de las emisiones de CO2
Relanzar el diésel expone a Stellantis a las multas europeas. Un Alfa Romeo Tonale diésel emite 138 g/km de CO2, lejos de los objetivos 2030-2035 que exigen un aumento masivo de las ventas eléctricas. El grupo apuesta por una nueva flexibilización de las reglas CAFE por parte de Bruselas.
Otra trampa: el malus francés. Un Berlingo diésel cuesta 1 901 € de malus, pero un SpaceTourer acumula 48 901 € de malus "eliminatorio". Solo apto para clientes profesionales o insensibles al precio.
Realismo económico
Por qué vuelve el diésel (de verdad)
Stellantis invoca «la demanda sostenida de los clientes». Traducción: el eléctrico no despega lo suficientemente rápido. El diésel solo representa el 3% de las ventas en Francia (enero de 2026) frente al 7,7% en Europa. Pero en utilitarios, familias numerosas y trayectos de larga distancia, la autonomía eléctrica sigue siendo un freno.
Otro motivo no confesado: la competencia china no fabrica diésel. MG, BYD, Geely apuestan por el eléctrico y el híbrido enchufable. Stellantis conserva un monopolio sobre esta tecnología frente a los nuevos competidores.
Cuidado con las averías conocidas
El riesgo de fiabilidad del 1.5 BlueHDi
El regreso del diésel se apoya en el 1.5 BlueHDi, ya presente hasta 2023-2024 en el 308 y el C4. Pero este motor acumula llamadas a revisión: depósitos AdBlue defectuosos, cadenas de distribución de 7 mm rotas y problemas de software. ¿Debe Stellantis partir de esta base o desarrollar un nuevo motor diésel Euro 7? Ninguna comunicación oficial al respecto.
Este giro recuerda las dificultades del grupo con sus motorizaciones de gasolina, en particular el 1.2 PureTech y sus masivas llamadas a revisión. Al rehabilitar el diésel, Stellantis intenta sin duda recuperar la confianza de los grandes conductores, decepcionados por el eléctrico y los pequeños motores de gasolina poco fiables.
"La versatilidad del diésel (alto par, consumo controlado en autopista) sigue seduciendo a profesionales y familias. Pero Stellantis camina sobre la cuerda floja: demasiado diésel = multas europeas. Poco eléctrico = quiebra comercial. Antonio Filosa ha elegido: más vale vender con pérdidas que no vender nada."

Experto en automoción




