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Europa abandona el todo-eléctrico en 2035
El 16 de diciembre de 2025, la Comisión Europea certificó un giro político de gran calado. La prohibición total de los coches nuevos con motor térmico prevista para 2035 no se aplicará finalmente. Los fabricantes deberán reducir las emisiones de CO2 solo un 90%, y no un 100% como se había previsto inicialmente.
El 10% restante podrá compensarse mediante tres palancas: acero bajo en carbono fabricado en Europa, combustibles electrónicos (e-fuels) y biocarburantes. Una decisión calificada de "pragmática" por el comisario europeo Stéphane Séjourné, ante las dificultades de la industria del automóvil del continente.
Industria
Alemania y los fabricantes consiguen lo que pedían
Esta revisión responde directamente a las demandas de los fabricantes, en especial los alemanes, que reclamaban "flexibilidades" desde hacía meses. Las ventas de coches eléctricos se estancan en Europa, mientras las marcas chinas van ganando cuota de mercado con sus modelos eléctricos competitivos.
Volkswagen, Mercedes y BMW podrán por tanto seguir vendiendo una parte limitada de térmicos más allá de 2035. Siempre que compensen mediante tecnologías todavía muy poco desarrolladas a escala industrial.
Tecnología
El problema de los combustibles sintéticos
Europa apuesta por los e-fuels para descarbonizar ese 10% de térmicos restante. El problema: la UE apenas los produce. Solo una planta piloto está en marcha en Alemania, y los costes de producción siguen siendo prohibitivos.
Estos combustibles de síntesis son demandados en primer lugar por la aviación y el transporte marítimo, sectores difíciles de electrificar. Desviarlos hacia el automóvil generaría un conflicto de uso de primera magnitud. Sin una producción masiva de e-fuels antes de 2035, esta medida corre el riesgo de quedarse en papel mojado.
Reglamentación
Vehículos utilitarios ligeros: objetivo rebajado al 40%
Otro aseguramiento importante: las furgonetas ya no tendrán que reducir sus emisiones un 50% antes de 2030, sino solo un 40%. Un segmento donde el eléctrico tiene dificultades estructurales para imponerse, sobre todo por la autonomía limitada y los tiempos de recarga.
La Comisión introduce también un sistema de "banking & borrowing" para 2030-2032: los fabricantes podrán trasladar o tomar prestados créditos de carbono de un año a otro.
Estrategia
Súper-créditos para los pequeños eléctricos
Para compensar este retroceso medioambiental, Bruselas promete súper-créditos de CO2 a los fabricantes que desarrollen "pequeños coches eléctricos asequibles". El objetivo: impulsar modelos del tipo Dacia Spring o Renault Twingo E-Tech por menos de 20 000 €.
Un intento de frenar la ofensiva china en el segmento de entrada de gama, donde BYD y MG ya dominan con claridad. Queda por modificar el marco regulatorio europeo para permitir la llegada de estos utilitarios urbanos simplificados, inspirados en los "kei cars" japoneses.
Política
Un giro que aún no es definitivo
Esta propuesta todavía debe ser votada por el Parlamento Europeo y aprobada por unanimidad por los 27 Estados miembros. Nada está por tanto garantizado. Varios países como los Países Bajos o Suecia podrían oponerse a este retroceso en las ambiciones climáticas.
Este giro se inscribe en una serie de flexibilizaciones medioambientales decididas por la UE ante la competencia china y las tensiones comerciales con Estados Unidos. El Pacto Verde Europeo, concebido para llevar a la Unión a la neutralidad de carbono en 2050, va perdiendo fuerza progresivamente.

Experto en automoción




