Compromiso validado por el Consejo de la Unión Europea
Una norma Euro 7 rebajada por los Estados miembros
Tras meses de negociaciones, Bruselas renuncia a endurecer los límites de contaminación para turismos y furgonetas ligeras. Los umbrales se mantienen alineados con el Euro 6; únicamente las emisiones de partículas procedentes de frenos y neumáticos quedarán mejor reguladas. Para Francia e Italia, que lideraron la ofensiva, supone un respiro: temían un choque de inversiones en motorizaciones térmicas abocadas a desaparecer.
La entrada en vigor el 1 de julio de 2025 ofrece un margen financiero a los fabricantes europeos, ya inmersos en costear el giro hacia lo eléctrico. Las federaciones industriales aplauden una decisión «realista», mientras que las ONG la interpretan como una señal de abandono en la lucha contra la contaminación urbana.
Los e-combustibles obtienen su exención
Combustibles sintéticos: Berlín impone su cláusula
Alemania condicionó su apoyo a una exención para los combustibles sintéticos más allá de 2035, fecha en la que la Unión prohíbe teóricamente los nuevos turismos de combustión. El resultado: los fabricantes podrán seguir homologando modelos que funcionen con e-fuels, siempre que utilicen combustibles neutros en carbono.
Porsche ya ha puesto en marcha su refinería piloto en Chile, mientras que Ferrari explora esta tecnología para sus V12. Sobre el papel, el CO₂ capturado y el hidrógeno verde hacen el ciclo neutro. En la práctica, la producción de e-fuels requiere entre tres y cinco veces más electricidad que la recarga directa de una batería, un rendimiento que los expertos en clima consideran difícilmente sostenible a gran escala.
Transport & Environnement alerta sobre el coste
Un combustible premium que ahonda las desigualdades
Los e-fuels no serán para todos. Transport & Environnement estima que en 2030, un litro de gasolina sintética alcanzará 2,82 € en Francia, es decir, un 50 % más que la gasolina fósil actual. Suficiente para reservar estos combustibles a los propietarios de vehículos premium, mientras el resto del parque seguirá circulando con energías convencionales.
Los volúmenes seguirán limitados por la disponibilidad de electricidad renovable. Si los nuevos modelos absorben la producción de e-fuels, los 250 millones de vehículos de combustión ya en circulación tendrán que conformarse con combustibles fósiles. La ONG cifra el sobrecoste climático en 320 millones de toneladas de CO₂ adicionales de aquí a 2050, por falta de recursos sintéticos suficientes.
Industria aliviada, ONG en pie de guerra
Un compromiso político que divide
Para los fabricantes, el acuerdo Euro 7 evita una inversión considerada desproporcionada en cadenas térmicas en el ocaso de su vida útil. Los Estados favorables a la flexibilización abogan por reasignar los presupuestos hacia lo eléctrico y la batería, considerados el verdadero campo de batalla frente a China y Estados Unidos.
Las ONG medioambientales, lideradas por Julia Poliscanova (Transport & Environnement), denuncian un retroceso climático disfrazado de pragmatismo. Consideran que Europa se limita a proteger a sus grandes marcas históricas, retrasando al mismo tiempo la transición de los conductores hacia vehículos de cero emisiones. En definitiva, solo los fabricantes premium sacarán partido del nicho de los e-fuels, dejando a la mayoría de los automovilistas en un mix energético poco compatible con los objetivos de 2030.

Experto en automoción




