Un enfoque minimalista para mantener el mapa legible
Para evitar sobrecargar la interfaz, ya densa en avisos (accidentes, radares, obras), Waze ha tomado una decisión estratégica: solo los tres próximos semáforos del itinerario aparecerán en pantalla. En modo libre, sin navegación activa, todos los semáforos cercanos seguirán siendo visibles. Esta limitación voluntaria pretende mantener la claridad del mapa a la vez que ofrece una referencia visual suficiente para anticipar los cruces.
La aplicación incorporará también una asistencia por voz: el GPS podrá avisar verbalmente al conductor de que se acerca a un semáforo, lo que hace las instrucciones más precisas en zonas urbanas donde los cruces se suceden con rapidez.
Un despliegue comunitario que llevará su tiempo
A diferencia de sus competidores, que utilizan bases de datos cartográficas profesionales, Waze apuesta por su comunidad de editores voluntarios para colocar manualmente cada semáforo. Este método participativo, que es la gran fortaleza de la aplicación para reportar incidencias en tiempo real, implica un despliegue progresivo y desigual según las regiones. No se ha comunicado ninguna fecha oficial para su disponibilidad en Francia, pero las primeras pruebas en Israel hacen esperar una llegada en las próximas semanas.
¿Por qué tanto tiempo de espera para una función tan básica?
Con 140 millones de usuarios en todo el mundo, de los cuales 17 millones están en Francia, Waze ha priorizado durante mucho tiempo los avisos colaborativos (accidentes, obstáculos, radares) frente a la infraestructura viaria fija. La aplicación era reacia a integrar los semáforos para no desnaturalizar su ADN comunitario. Pero ante las peticiones reiteradas de los usuarios y la competencia de Google Maps (que pertenece, no obstante, al mismo grupo), Waze cedió finalmente en mayo de 2025 al anunciar que trabajaba en esta funcionalidad.

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