Universidad RUDN
Lo que los investigadores hicieron en concreto
El equipo del profesor Pablo Vallejo se centró en un motor diésel MD-6, el tipo de bloque que encontramos en maquinaria agrícola pesada. Las modificaciones afectan a los sistemas de inyección, la gestión térmica y la compatibilidad de las juntas.
Resultado directo: las prestaciones se mantienen cercanas a las del diésel fósil. Las emisiones de partículas finas se desploman. Para los propietarios amenazados por una degradación de su etiqueta medioambiental, este dato lo cambia todo.
Flotas en circulación
Los vehículos pesados lo demostraron antes que tú
El sector del transporte no teoriza. Ya rueda. El grupo Avril comercializa el Oléo100, un combustible 100% colza. Renault Trucks, MAN, Volvo Trucks y Scania tienen modelos certificados B100 circulando por las carreteras francesas.
Las cifras registradas en estas flotas: un 80% de reducción de partículas finas, con un consumo extra limitado al 5%. Estos camiones obtienen la etiqueta medioambiental de las emisiones más bajas, el preciado salvoconducto para circular por las zonas de bajas emisiones.
Obstáculos identificados
Tres obstáculos antes de llegar al turismo
El salto al gran público choca con obstáculos reales, identificados por los propios investigadores:
- La inyección de alta presión de los motores modernos requiere ajustes específicos para el colza
- La distribución: el Oléo100 sigue ausente de las gasolineras convencionales; las empresas deben instalar sus propios depósitos
- La normativa: de momento, solo los vehículos Euro 6 (posteriores a 2014) están autorizados
Estos tres obstáculos no son insalvables. Los trabajos de la universidad RUDN apuntan precisamente a estos puntos de cara a 2026-2027.
Perspectiva conductores
Lo que esto significa para tu diésel
Tu coche diésel no está condenado. Existe una tecnología, funciona a gran escala en el transporte y hay investigadores trabajando en su adaptación para los particulares. Si las normas Euro 6 representaban la primera puerta de entrada, ampliar su aplicación a un parque más antiguo sigue siendo el reto central de los próximos meses.
Los conductores con vehículos afectados por los problemas de AdBlue encontrarán en esta vía una alternativa creíble que merece la pena seguir de cerca. En un contexto en el que el futuro de las ZBE sigue siendo incierto en la Asamblea Nacional, cualquier solución que reduzca las emisiones sin cambiar de vehículo merece atención.

Experto en automoción




