El regreso de una ayuda muy valorada
Un dispositivo recalibrado tras un éxito fulgurante
El leasing social regresa el 30 de septiembre de 2025 con una arquitectura financiera profundamente reformada. La ayuda pública pasa de 13 000 a 7 380 € por vehículo, consecuencia del aluvión registrado en 2024: 90 000 solicitudes presentadas en apenas seis semanas, lo que había obligado al ejecutivo a cerrar el dispositivo el 15 de febrero. El ministerio de Transición Ecológica adapta ahora la financiación apoyándose en los certificados de ahorro energético, lo que traslada una parte del coste a los proveedores de energía.
El presupuesto alcanzará 369 millones de euros para 50 000 beneficiarios, es decir, casi la mitad que en la primera edición. Este ajuste presupuestario obliga a los fabricantes a revisar sus cuotas: el precio de entrada sube de 100 a 140 € al mes. El gobierno asume este compromiso entre accesibilidad social y viabilidad económica, con el fin de evitar una nueva suspensión del programa.
Una apertura calculada
Criterios de elegibilidad ligeramente flexibilizados
El límite de renta fiscal de referencia pasa de 15 400 a 16 300 € por unidad familiar. Este cambio amplía el número de hogares admisibles manteniendo el objetivo prioritario: las familias con ingresos modestos que dependen de su coche para trabajar. Las condiciones de uso se mantienen intactas: vivir a más de 15 km del lugar de trabajo o recorrer 8 000 km profesionales al año.
El contrato se extiende un mínimo de 36 meses con 12 000 km incluidos al año. Hay que tener en cuenta, no obstante, el coste real: el seguro y el mantenimiento no están incluidos. Según los perfiles, añaden entre 50 y 80 € mensuales, lo que eleva la factura total a entre 190 y 220 €. Los beneficiarios de 2024 no podrán volver a solicitar el dispositivo antes de 2026, para dejar paso a los nuevos solicitantes.
Cerca de 30 modelos disponibles
Una oferta de fabricantes ampliada pero regulada
Los vehículos elegibles deben cumplir tres criterios acumulativos: precio inferior a 47 000 €, peso por debajo de 2,4 toneladas y puntuación medioambiental positiva según el baremo oficial (lugar de producción, huella de carbono del ciclo de vida). Esta calificación favorece los modelos ensamblados en Europa y limita mecánicamente el acceso de ciertos turismos urbanos asiáticos, aunque sean competitivos.
Los arrendadores asociados se comprometen a ofrecer al menos una opción por debajo de los 140 €. Entre los modelos disponibles se encuentran turismos urbanos como el Citroën ë-C3 o el Renault 5, compactos (Peugeot e-208, Fiat 500e) y SUV urbanos como el Jeep Avenger o el Volkswagen ID.3. Esta obligación contractual genera una competencia tarifaria real en beneficio de los hogares con menos recursos.
Estabilidad política
Un horizonte fijado hasta 2030
Prorrogado al menos hasta 2030, el leasing social se convierte en una herramienta estructural de la transición. Esta visibilidad plurianual tranquiliza tanto a los hogares como a los fabricantes: los primeros pueden planificar su paso a la movilidad eléctrica, los segundos ajustan sus cadenas de suministro y sus planes de producción durante varios años.
Para el Estado, se trata de una señal clara: la electrificación no debe seguir siendo patrimonio exclusivo de los hogares acomodados. El dispositivo ofrece una respuesta tangible al encarecimiento de los combustibles y al endurecimiento de las zonas de bajas emisiones, poniendo modelos recientes y eficientes al alcance de los sectores de población más expuestos.

Experto en automoción




