Histórico
El Clio RS se apagó con la generación anterior
El último Clio RS cerró el telón con la cuarta generación en 2020. Dejaba atrás recuerdos de 200 a 220 CV y aceleraciones que hacían vibrar a cualquier apasionado del motor. Pero también heredó un problema insalvable: las normas de CO₂ y los impuestos ecológicos. El precio de compra se disparó, haciendo que la pequeña bomba quedara fuera del alcance de muchos.
Desde entonces, solo un puñado de rivales ha resistido: el Skoda Fabia 130 (177 CV) y el Polo GTI (207 CV). Sobreviven como pueden bajo el peso regulatorio. En Renault, la decisión fue tajante: abandonar el sello RS y apostar por Alpine como estandarte deportivo. ¿El resultado? Un hueco enorme en el segmento compacto. Los clientes lo reclaman desde entonces.
Tecnología
Híbrido: el compromiso tecnológico que lo cambia todo
Aquí está el giro: Renault estudia resucitar el Clio RS con una motorización híbrida E-Tech. ¿Un compromiso? En absoluto. Es más bien una revolución silenciosa.
El Clio 6 actual se apoya en una arquitectura compatible con esta tecnología. Utiliza un bloque de 1,8 litros asociado a dos motores eléctricos, con una potencia actual de 160 CV. La buena noticia es que esta base es solo el punto de partida.
Para el RS híbrido, los ingenieros contemplan una evolución hasta un mínimo de 200 CV, e incluso 220 CV según algunas fuentes. Más que suficiente para satisfacer a los amantes de las sensaciones.
Economía
Sin impuesto ecológico: una ventaja decisiva
Aquí está la clave comercial. El Clio 6 híbrido actual emite solo 89 g/km de CO₂. Una versión más potente alcanzaría probablemente los 95-100 g/km. ¿El resultado? Sin penalización, o casi. Una ventaja considerable comparada con los antiguos RS de gasolina, a los que las normas francesas castigaban con más de 2.000 € sin contemplaciones.
Esta ecuación lo cambia todo. Los utilitarios deportivos han desaparecido del mercado europeo precisamente por ese motivo. Un regreso sin penalización fiscal se convierte en algo realista.
Expertise
Chasis listo, know-how intacto
Sobre el papel, Renault ya tiene todos los ingredientes. El Clio 6 hereda un chasis afilado, una dirección precisa y un tren delantero con gran agarre. Capaz de tragarse las curvas a buen ritmo incluso en su versión actual.
La incógnita es la transmisión. ¿La caja de perros actual? Demasiado lenta para un deportivo. Pero Renault dispone internamente de la caja EDC de doble embrague, que antes equipaba el Clio 4 RS y el Mégane RS. Un regreso a las raíces tecnológicas.
Alpine, la marca deportiva del grupo, aportará su experiencia. Los ingenieros de Dieppe ya han demostrado su talento hibridando el Renault 5 Turbo 3E. Las sinergias internas podrían acelerar el desarrollo.
Futuro
¿Cuándo volvería?
Bruno Vanel soltó esta frase clave: «vamos a esperar unos meses y luego nos lo plantearemos». Traducción: no hay ninguna fecha grabada en piedra.
Aun así, varias fuentes apuntan a una posible llegada en 2026, o incluso en 2027 para los más escépticos. Mientras tanto, Renault mide el interés del mercado. Si sueñas con una pequeña bomba con el rombo, hazlo saber.
Mercado
¿Sobrevivirán por fin los pequeños deportivos?
Este Clio RS híbrido se enmarca en un movimiento más amplio. El Peugeot 208 GTi, el Lancia Ypsilon HF y algunos otros han entendido que la electrificación es la única salida para sobrevivir. No es una revolución, sino una evolución inteligente.
Queda una pregunta en el aire: ¿podremos seguir emocionarnos al volante de un deportivo sin el rugido del motor? Renault tendrá que elegir entre el confort electrónico y las sensaciones mecánicas. El equilibrio será delicado, pero dista mucho de ser imposible.
Por ahora, todo está en el aire. Pero tras cuatro años de silencio, el badge RS merece su regreso. Aunque sea híbrido.

Experto en automoción




