Alerta
Fallos de software críticos
Citroën llama a revisión de urgencia 57 138 unidades de sus C3 y C3 Aircross desde enero de 2026. Dos defectos de software comprometen los sistemas de asistencia a la conducción en estos modelos estrella, sumiendo una vez más a la marca de los dos chevrones en apuros técnicos.
Técnica
Cámara defectuosa y límites de velocidad erróneos
El primer fallo afecta a la cámara delantera multifunción situada detrás del parabrisas. Su software no logra registrar correctamente el tiempo de conducción acumulado, un dato esencial para mantener la sincronización con los servidores de Citroën. Esta desincronización perturba directamente el funcionamiento de los sistemas de asistencia a la conducción que dependen de dicha cámara.
El segundo defecto afecta al módulo BCM (Body Control Module), el verdadero cerebro electrónico del vehículo. Este calculador central, que coordina todos los sistemas eléctricos embarcados, transmite información errónea sobre los límites de velocidad. El conductor corre así el riesgo de cometer excesos de velocidad sin darse cuenta, al no disponer de una indicación fiable.
Elegibilidad
57 000 vehículos fabricados en 2024-2025
Esta campaña, identificada bajo los códigos GQ7 y GR2, afecta a los Citroën C3 y C3 Aircross fabricados entre el 5 de abril de 2024 y el 7 de mayo de 2025 en la planta eslovaca de Trnava. Ambos modelos representan la punta de lanza comercial de la marca, con 57 599 C3 vendidos en Francia durante 2025, de los cuales 16 223 corresponden a la versión eléctrica ë-C3.
Solución
Intervención gratuita de dos horas
La solución técnica consiste en una doble actualización de software: recalibración de la cámara delantera y actualización del módulo BCM. La intervención es completamente gratuita, dura aproximadamente dos horas y puede realizarse en un concesionario o en un taller de reparación autorizado.
Los propietarios afectados reciben habitualmente una carta del fabricante, pero pueden comprobar de inmediato la elegibilidad de su vehículo acudiendo a un agente Citroën con el permiso de circulación en mano.
Contexto
Una racha negra para la cuarta generación
Este masivo recall se enmarca en un recorrido caótico para el último C3. Presentado en otoño de 2023, su comercialización ya se había retrasado casi un año debido a fallos electrónicos detectados durante las primeras pruebas en 2024.
En abril de 2025, Citroën había lanzado una primera campaña (código NS4) sobre 12 430 C3 y C3 Aircross por un apriete incorrecto de la barra estabilizadora. En septiembre de 2025, se llegó a activar un recall "stop-drive" en el Reino Unido por un defecto en el conjunto de pedales que afectaba al sistema de frenado.
Más allá de las llamadas a revisión oficiales, los propietarios acumulan quejas sobre fallos persistentes: sistemas de asistencia a la conducción imprecisos, averías en el selector de marchas y fallos en la batería de tracción que en ocasiones inmoviliza el vehículo durante varias semanas por falta de piezas.
Análisis
Un problema de credibilidad para Stellantis
Estas dificultades técnicas recurrentes debilitan la imagen de Citroën, ya tocada por el escándalo de los airbags Takata y los problemas crónicos de los motores PureTech. Para el grupo Stellantis, propietario de la marca, estos recalls continuos sobre modelos estratégicos plantean un serio problema de credibilidad industrial.

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