La alerta llegada desde Estados Unidos sube de intensidad. Especialistas del sector advierten de que una tensión en el suministro de aceites sintéticos podría afectar a motores y transmisiones, con un efecto en cadena sobre los vehículos térmicos, híbridos y eléctricos.
EL PUNTO SENSIBLE
Los aceites de grupo 3 en el punto de mira
El punto sensible son los aceites de grupo 3, muy presentes en los lubricantes modernos. Su fabricación depende de refinerías capaces de producir estas bases con procesos complejos, y varios de estos centros se encuentran en una zona bajo presión.
Los aceites minerales de base parecen menos expuestos. El verdadero riesgo afecta sobre todo a los lubricantes sintéticos más técnicos, los que exigen las cadenas de transmisión modernas y las mecánicas más recientes.
GEOPOLÍTICA
El estrecho de Ormuz, un cerrojo estratégico
El estrecho de Ormuz sigue siendo un cerrojo estratégico. Las perturbaciones en el tráfico marítimo, sumadas a los ataques contra ciertas instalaciones en Oriente Medio, ya complican el suministro de materias primas y productos terminados.
LA ALERTA
Unas existencias que podrían escasear desde junio
En Estados Unidos, Holly Alfano, directora de la ILMA, estima que las existencias podrían volverse insuficientes a partir del mes de junio. CNN también informa de que algunos refinadores podrían optar por productos más rentables y con mayor demanda, como el gasóleo o el queroseno.
IMPACTO CONCRETO
Qué cambia para los conductores
Para los conductores, el asunto no tiene nada de abstracto. Los motores recientes, especialmente los híbridos, requieren viscosidades muy bajas, como los 0W18 o 0W20. Si la oferta se tensiona, algunos talleres podrían verse tentados de cambiar a grados menos fluidos, pero solo con el visto bueno de los fabricantes.
Atención: nunca permitas que un taller sustituya un grado de aceite sin la validación del fabricante. Una viscosidad inadecuada puede anular la garantía y dañar las mecánicas más recientes.
EFECTO DE INERCIA
Por qué la vuelta a la normalidad llevará tiempo
La vuelta a la normalidad no sería inmediata. Aunque se restablezca la circulación marítima, los buques inmovilizados en el estrecho de Ormuz tendrán que ser limpiados antes de volver a navegar, lo que podría prolongar las perturbaciones.
Este asunto afecta a mucho más que a los motores de gasolina o diésel. Recuerda hasta qué punto la dependencia de las cadenas petroquímicas sigue siendo enorme, incluso en la era de los híbridos y los eléctricos.

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